Arquitectura del Dato

Arte y futuro a través de la arquitectura del dato

La evolución del mundo del dato en los últimos 10 años ha sido simplemente impresionante.

Hemos pasado de tratar los datos y almacenarlos casi como rutina “documental”, bajo cualquier formato y en cualquier lugar, a considerar los datos como uno de los activos más valiosos de las compañías.

Ahora los datos tiene su valor, los datos generan o facilitan los ingresos, limitan o reducen costes y nos permiten adelantarnos y predecir comportamientos futuros.

En la actualidad los datos están conduciendo las estrategias de las más grandes compañías.

Compañías que han tomado sus decisiones, previamente analizadas y avaladas
analíticamente, dejando a un lado las percepciones personales y “escuchando” a los datos.

Compañías que han “roto” el tradicional escenario empresarial, las denominadas empresas
Data-driven.

Es cierto que las nuevas compañías, cuyos modelos de negocio han nacido de forma “digital” lo ha tenido más sencillo o mejor dicho, sin un lastre tradicional compuesto de legacy de antaño.

Pero la tecnología y las capacidades que están en el mercado son para todos.

Las empresas más tradicionales deben definir su RoadMap con un claro enfoque en los datos, la analítica y bajo arquitecturas ágiles y flexibles, tal vez su supervivencia a medio plazo dependa de ello.

En definitiva hablamos de datos, de su acceso y explotación inteligente.

Tenemos cientos de datos y fuentes dispares para enriquecer nuestros sistemas “core”, pero necesariamente deben ser gestionados, almacenados y explotados de una forma más ágil, racional e inteligente.

Por ejemplo: en la actualidad es posible valorar los daños de un vehículo a través de una fotografía, aplicando para ello algoritmos e inteligencia artificial.

Un sistema así claramente nos puede posicionar como una compañía innovadora, evitando molestias y desplazamientos a nuestros clientes, esperas en el peritaje, ahorro de costes internos… En definitiva mejorar la satisfacción del cliente respecto a la competencia.

Todo ello no sería posible sin una cultura y madurez alrededor de los datos, imprescindible una adecuada arquitectura, una arquitectura que permita una doble velocidad en el tratamiento, una mejora continua en la calidad de los datos, una claras políticas de gobierno, etc. y caso contrario simplemente no podremos aportar ese valor diferencial (clave para el éxito) y podríamos perecer ahogados en un mar de datos descontrolados.

Las actuales arquitecturas nos permiten combinar la variedad de las tipologías de los datos, su inmediatez, su velocidad o su volumetría, en definitiva debemos conjugar los datos batch, los datos near-time o real time para tomar decisiones en el momento justo.

Los nuevos paradigmas, como el mundo Big Data, la inteligencia artificial, los Chatbots y los IoT, tan en boca de todos nos han planteado interesante retos en el ámbito de la
computación, clusterización, etc. diseñando arquitecturas flexibles y modulares que pueden evolucionar según necesidades o casos de uso.

Arquitecturas que han permitido soluciones más potentes y eficientes.

Las arquitecturas actuales nos permiten identificar riesgos que antes simplemente no eran posibles, por ejemplo al contratar un seguro de accidentes, es posible detectar riesgos basadas en hobbies o actividades de riesgo del posible asegurado.

Detectar actividades sospechosas o fraudes por parte de empresas o clientes.

Muchas de las necesidades anteriores pueden requerir una decisión en tiempo real, lo cual
implica la necesidad de realizar cálculos o procesos complejos al momento, pudiendo
convertirse en una prioridad de negocio.

Las nuevas arquitecturas no solamente facilitan todas estas capacidades, también han
flexibilizado su implementación gradual y al mismo tiempo, gracias a la reducción de costes, podemos almacenar toda la información deseada, aun cuando todavía no sepamos cómo usarla.

En definitiva, hacer accesible los datos a toda la organización y explotarla según el caso de uso ya no es solo una opción, es una necesidad. Las nuevas arquitecturas son altamente escalables y nos proporcionan unas capacidades de cómputo que jamás habríamos creído hace una década.

Si te apasiona el dato, si reconoces el valor del dato para el negocio, si deseas conocer,
profundizar y formar parte en una revolución imparable…

Únete a nuestro grupo de trabajo especializado, juntos definiremos las “best practices” asociadas a las arquitecturas y almacenamientos. Diseñaremos juntos las soluciones de la próxima década.

José María Arce.  Responsable área Arquitectura de Datos
José María Arce.
Responsable área
Arquitectura de Datos

 

José María Arce.

Responsable área Arquitectura de Datos